¿Qué pasó en la temporada de premios? Moda y feminismo (Parte I)

Como siempre el comienzo del año trajo consigo las ceremonias de premios más importantes de la industria del cine, la televisión y la música. Esta temporada todas ellas han tenido algo en común, el feminismo. Vestidos de negro, con una rosa blanca, un abanico rojo o pines en las solapas, daba igual a través de que lo reflejaran, lo importante era el mensaje que estaban mandando, un grito a la igualdad y una llamada de auxilio ante el acoso sexual.

Globos de oro
La primera alfombra roja del año se empapó de luto a causa de la marea de vestidos negros que se lamentaban por las víctimas de acoso sexual y que servían como símbolo de protesta. La ceremonia, en principio empañada por el escándalo de Harvey Weinstein, estuvo marcada por el movimiento social #MeToo y el nacimiento de Time’s Up.


En este tipo de galas siempre se ha visto fuera de lugar hablar de los estilismos, pero si ha habido un momento adecuado para hablar de moda ha sido este. Tomada como vehículo expresivo, ha cobrado un significado especial y muy importante: ¡Hay que poner fin a los abusos y las desigualdades de género! Vestidos todos de negro conseguían la metáfora visual más clara de la igualdad que estaban reclamando, y sin colores llamativos de por medio aprendimos que un vestido bonito y un mensaje importante son compatibles.

Siempre que se va a acudir a un evento importante, una graduación, una boda… hay una inquietud que se da en todas las mujeres: ¿y si alguien lleva el mismo vestido que yo? Las oportunidades se multiplican cuando todos van con el mismo color. Diferenciarse en este caso será difícil pero, ahí entra el ejercicio de creatividad y el momento en el que más se puede plasmar la personalidad de quien lo va a llevar. Sin duda los estilistas de las estrellas se tomaron esto muy en serio, ya que no hay dos vestidos iguales y todos son espectaculares. Los actores también se vistieron de negro para apoyar a sus compañeras de profesión. Se olvidaron de la típica camisa blanca y se fundieron en negro como gesto de protesta ante la desigualdad en Hollywood. Entre ellos también se marcó una diferencia, como con el traje con estampado de flores de Liam Hemsworth o, el de Dave Franco con puntos en la solapa.

Pero no todo se quedó en el negro, hubo otro color con mucho significado, el rojo. Muchas actrices escogieron este tono para llevar en sus labios como otro símbolo de feminismo. No fue porque era el que mejor combinaba con sus vestidos, sino porque este color fue el que eligieron las sufragistas en su lucha por los derechos de la mujer. El rojo no es solo sensualidad, pasión y amor, también es el color de la fortaleza, de la seguridad en uno mismo y del éxito. Características que se persiguen en este lucha.



La palabra de moda que no paró de repetirse en toda la noche fue: Sororidad, el apoyo entre mujeres. Su máxima representación fue el reparto femenino de Big Little Lies, que se llevó cuatro premios entre los que destacan el de Mejor Miniserie o Telefilm y el de Mejor Actriz de Miniserie o Telefilm, y que en sus discursos de agradecimiento demostraron lo mucho que se quieren entre ellas y reivindicaron el papel de la mujer en el cine. Hubo varias actrices que llevaron como parejas al evento a activistas por los derechos de las mujeres y las minorías. Entre ellas Meryl Streep estuvo acompañada de Ai-Jen Poo, líder de la Asociación Americana de Trabajadoras del Hogar, y Michelle Williams de Tarana Burke, responsable de que las redes se llenarán de declaraciones y muestras de apoyo bajo el hashtag #MeToo.

La noche prometía muchas más reivindicaciones y sin hacerse rogar llegaron en las entregas de premios y en los discursos de agradecimiento. Entre los más memorables está la presentación por parte de Natalie Portman al Mejor Director, en la que dejó muy claro con la frase: “y aquí están todos los hombres nominados”, que no había ninguna mujer entre los candidatos al premio, y que en un día tan reivindicativo como ese algo debía cambiar. Dos de los discursos más importantes de la noche fueron los de Nicole Kidman (Mejor Actriz de Miniserie o Telefilm) y el de Oprah Winfrey (Premio Honorífico). Ambas buscaron empoderar la figura de la mujer e impulsar a las generaciones venideras a cumplir sus sueños y seguir con la lucha.


Millie Bobby Brown y su compañera de reparto, Sadie Sink, fueron las más asistentes más jóvenes, y a pesar de su corta edad demostraron que aún se puede tener fe. Ya que cuando un mensaje trasciende generaciones es que algo se está haciendo bien. Gracias a esto y a todas las reivindicaciones que hubo dentro y fuera de la ceremonia el negro empezó a adquirir un nuevo significado, el de esperanza.

Alexis Bledel, Jamie Chung, Saoirse Ronan, Madeline Brewer y Margot Robbie (Vía: Gtresonline; Gettyimages)

Critic Choice Awards

Siguiendo el rastro del black dress code unos pocos afines a la resistencia se negaron a abandonar el negro que habían adoptado como bandera, otros decidieron cambiarlo por el blanco o tonos nude, para representar la pureza, y el resto consiguió volver a colar el color por todos lados. No hubo ningún movimiento organizado como en los Globos de Oro y esto hizo que pareciera que la lucha se había quedado en el aire.

Solo hubo un par de momentos que recordaron la fuerza regeneradora que había recorrido los premios anteriores. Gal Gadot fue la ganadora del premio See Her, que premia a las mujeres que ayudaron a incrementar la diversidad y la representación en la industria del entretenimiento. “Es nuestro deber inspirar y educar amor y respeto” dijo Gal. “Mi promesa hacia vosotros es que nunca estaré callada. Continuaremos y juntos conseguiremos la igualdad”. El otro momento fue el discurso de agradecimiento Rachel Brosnahan por su premio a Mejor Actriz en una Serie de Comedia, en él volvió a hablar del movimiento Time's Up. Hasta ese momento parecía que los famosos habían olvidado el tema.
Alison Sudol, Sarah Hyland, Jaimie Alexander, Heidi Klum y Betty Gilpin (Vía: Gettyimages; Rexfeatures)

SAG Awards

Los vestidos volvieron a ser solo vestidos, solo unos pocos pines de Time’s Up decorando las solapas hacían eco de lo que fueron los Globos de Oro. Una de las personas que volvió a vestir de negro fue la anfitriona de la noche y primera persona en presentar los SAG en toda su historia, Kristen Bell. Aunque en la alfombra roja posó con un vestido rosa sobre el escenario solo lució prendas negras, en sus tres cambios de vestuario durante la noche se negó a abandonar ese color. Kristen no quería que el movimiento Time’s Up quedara en el olvido y que solo fuera flor de un día, si de verdad se quiere que haya un cambio hay que seguir luchando. Otra de las novedades de esta gala, en apoyo a las reivindicaciones feministas es que todas las presentaciones de los premios corrieron a cargo de mujeres.

El color ganador fue el rosa, tras los Globos de Oro se supo que un color podía tener mil y una versiones diferentes solo cambiando la forma de llevarlo. En estos premios se ha podido comprobar que un color también puede tener muchas declinaciones. El rosa se pudo ver desde los tonos más pasteles a los más chicles, y nunca una combinación rosa-rojo fue más acertada. Millie Bobby Brown, Samara Weaving y Saoirse Ronan fueron algunas de las actrices que escogieron este color tan dulce para sus looks.

Los discursos feministas se volvieron a suceder en esta entrega de premios, aunque lo que los hace especiales es que bastantes corrieron a cargo de hombres, como Morgan Freeman y Sam Rockwell. Este último declaró en su discurso su apoyo a Time’s Up y dedicó el premio a su compañera Frances McDormand: “Lucharé hombro con hombro contigo y con todas las mujeres increíbles de esta sala para tratar de mejorar las cosas”.

Nicole Kidman, que se está haciendo una experta en esto de dar discursos reivindicativos, habló sobre ser actriz pasada la treintena, y se lo dedicó a todas aquellas actrices que habían superado esa barrera y que seguían regalando al público grandes papeles sin importar la edad que tuvieran. “Estas actrices y muchas más están demostrando que somos potentes, poderosas y viables”.
Natalia Dyer, Erin Lim, Mandy Moore, Sydelle Noel y Reese Witherspoon (Vía: Gettyimages)


Si has sido capaz de llegar hasta aquí te cuento que mañana estará la segunda parte de este post. Espero que te guste, disfruta de la vida.
Élanor

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